La fatiga laboral postvacaciones es el estado de desmotivación, cansancio o falta de concentración que experimentan los colaboradores al retomar sus funciones tras un descanso prolongado. No se trata de “falta de ganas”, sino de una respuesta adaptativa del sistema nervioso y emocional al cambio de ritmo.
Un líder de RR.HH. debe estar atento a señales como el descenso en la velocidad de respuesta, la irritabilidad o la apatía en reuniones. Según el informe Building Happiness de Buk, el bienestar emocional es el pilar con mayor impacto en la retención de talento; por ello, ignorar estos síntomas tras el verano eleva el riesgo de un burnout temprano que afectará la productividad durante todo el año laboral.
En el Perú, el derecho a vacaciones está regulado por el Decreto Legislativo N° 713. Este marco legal establece que el descanso anual (30 días para el régimen general) es irrenunciable y tiene como fin primordial la recuperación física y mental del trabajador.
Desde una perspectiva de cumplimiento y bienestar, la empresa no solo debe garantizar que el colaborador se desconecte, sino asegurar que su retorno no sea traumático. El incumplimiento de una gestión saludable del descanso puede derivar en contingencias ante la SUNAFIL relacionadas con la seguridad y salud en el trabajo, específicamente en el ámbito de riesgos psicosociales
Para que el regreso sea exitoso, las empresas líderes bajo el modelo de "Building Happiness" aplican las siguientes estrategias:
Evita las reuniones de alta presión o las entregas críticas durante los primeros dos días del retorno. Permitir que el colaborador se ponga al día con sus correos y organice sus pendientes reduce la ansiedad de manera drástica.
El primer "uno a uno" postvacaciones no debe ser solo de control. Es el momento ideal para reconectar con el propósito del rol. Preguntar "¿cómo te sientes para este nuevo trimestre?" ayuda a alinear las expectativas personales con las metas del área.
Aprovecha el retorno para lanzar iniciativas de bienestar. Talleres de gestión del tiempo o pausas activas pueden ser el dinamizador que el equipo necesita para recuperar el ritmo sin agotarse.
Si la naturaleza del puesto lo permite, ofrecer días de trabajo remoto durante la primera semana de retorno facilita la transición. La flexibilidad es hoy uno de los beneficios más valorados en el mercado peruano.
El estrés del regreso se multiplica si el colaborador encuentra procesos administrativos lentos. Usar una plataforma integral como Buk permite que la solicitud de permisos, visualización de boletas y gestión de objetivos sea fluida, permitiendo que el equipo se enfoque en lo importante: aportar valor.
Liderar con empatía significa reconocer que el equipo puede tardar unos días en alcanzar su pico de rendimiento. La claridad en las prioridades es el mejor remedio contra la fatiga: cuando un colaborador sabe exactamente qué es urgente y qué puede esperar, su carga mental disminuye.
El fin de las vacaciones no tiene por qué ser el fin del bienestar. Una gestión de personas consciente y data-driven permite transformar la fatiga postvacacional en un nuevo impulso de energía para el equipo. Si quieres descubrir cómo las soluciones de Buk ayudan a monitorear el clima organizacional y fortalecer el compromiso de tus colaboradores, accede a una demo.