Blog de Recursos Humanos y Gestión de Personas | Buk

La voz del Buker by Luis Montero | Buk

Escrito por Valeria Fernández | enero 28 2026

 

A lo largo de mi trayectoria profesional he aprendido que el crecimiento no depende únicamente del tiempo ni de los cargos, sino con la confianza que te entregan y la libertad que tienes para proponer. En Buk encontré un espacio donde esa confianza no solo se dice, se vive.

¿Qué significa realmente tener libertad para proponer en el trabajo?

Recibir confianza real, para mí, significó poder tomar decisiones, proponer ideas y asumir desafíos incluso cuando no tenía todas las respuestas. No siempre todo salió como lo planeé, pero cada intento fue una oportunidad para aprender y mejorar. Esa forma de trabajar me ayudó a ganar seguridad, criterio y responsabilidad.

 

La libertad para proponer fue otro motor clave. Saber que tus ideas pueden ser escuchadas transforma la forma en que enfrentas los desafíos. Te obliga a pensar, analizar y tomar decisiones con mayor conciencia. En Buk, proponer no es un riesgo, es parte del proceso, y eso fortalece tanto la creatividad como el trabajo en equipo.

 

Con el tiempo entendí que así se forma el liderazgo práctico. No desde un cargo, sino desde la acción diaria, la colaboración y la disposición a hacerse cargo. La confianza y el espacio para proponer permiten que el liderazgo aparezca de forma natural, incluso antes de que exista un rol formal.

Liderazgo práctico: crecer y liderar desde la experiencia compartida

Ese mismo enfoque es el que hoy intento transmitir a mi equipo: que sepan que pueden hablar conmigo con confianza, tanto como líder como compañero y amigo. No siempre tendré todas las respuestas, pero sí la disposición de escucharlos y buscar soluciones juntos. Creo firmemente que el liderazgo se construye en equipo, desde la cercanía y la confianza mutua.

 

Hoy miro este proceso con gratitud. Buk no solo me entregó responsabilidades, también me acompañó con herramientas, feedback y oportunidades de mejora. Y esa forma de trabajar marcó una diferencia real en mi crecimiento profesional y en la manera en que hoy lidero.

¿Por dónde empezar para fortalecer la confianza?

La confianza no se construye con grandes discursos ni con dinámicas forzadas. Se empieza por lo más simple: crear un entorno donde las personas se sientan seguras para hablar, proponer y equivocarse. Te comparto unos consejos que pueden ayudarte con tu equipo: 

 

  • Evita corregir en público; usa el error como aprendizaje en privado o en equipo.
  • Deja claro qué decisiones sí pueden tomar sin pedir permiso
  • Invita al equipo a traer opciones, no solo problemas.
  • Valora el razonamiento, incluso si la solución no es perfecta.
  • Comparte las decisiones que tomas y por qué las tomas.