Cuando esta modalidad no se gestiona adecuadamente, puede generar contingencias tributarias o laborales. Por ello, comprender cómo funciona el pago por honorarios y cuáles son sus implicancias resulta clave. En este artículo de Buk, revisaremos los aspectos esenciales que conviene tener claros, principalmente para los líderes de Recursos Humanos.
El pago por honorarios se utiliza cuando una persona presta servicios de manera independiente, sin vínculo laboral con la empresa que la contrata. En términos tributarios, estos ingresos se clasifican como rentas de cuarta categoría.
Para formalizar el pago, el profesional debe emitir un recibo por honorarios, que es el comprobante que registra el servicio prestado y el ingreso recibido. Este documento es obligatorio para declarar ingresos ante la autoridad tributaria y sustentar el gasto para la empresa que contrata el servicio.
Desde 2017, estos comprobantes se emiten únicamente de forma electrónica a través de la plataforma virtual de la administración tributaria.
Esta modalidad es habitual en servicios como:
· Consultoría estratégica o financiera
· Asesoría legal o contable
· Diseño, marketing o desarrollo tecnológico
· Servicios profesionales especializados por proyecto
Por ejemplo, una empresa que necesita rediseñar su página web puede contratar a un diseñador independiente por tres meses. El profesional prestará el servicio acordado y emitirá recibos por honorarios por cada pago recibido. En este caso, no existe relación laboral ni beneficios como CTS, vacaciones o gratificaciones.
Para emitir recibos por honorarios, el profesional debe contar con:
· Registro en el RUC
· Clave SOL para acceder al sistema electrónico
· Declaración de renta de cuarta categoría
El recibo debe emitirse al momento de recibir el pago o cuando se devenga el servicio, indicando el monto correspondiente.
En algunos casos también se aplica una retención del 8% del impuesto a la renta, cuando la empresa contratante actúa como agente de retención. Sin embargo, esta retención no se aplica cuando el monto del recibo es menor o igual a S/ 1,500, o cuando el profesional cuenta con autorización de suspensión de retenciones. Este esquema permite flexibilidad, pero exige claridad contractual y cumplimiento tributario.
Uno de los puntos más importantes, y también más sensibles, es distinguir cuándo corresponde realmente el pago por honorarios.
Una relación laboral se caracteriza por tres elementos principales:
Si estos elementos están presentes, lo correcto es que el trabajador esté en planilla. En cambio, el trabajo independiente se caracteriza por:
Por ejemplo, si una empresa contrata a un community manager que trabaja todos los días en oficina, cumple horario fijo y reporta a un jefe directo, probablemente se trate de una relación laboral encubierta. Este tipo de situaciones puede generar contingencias legales o fiscalizaciones.
Aunque es una modalidad válida, su aplicación incorrecta es relativamente frecuente. Estos son algunos errores que se observan en muchas organizaciones.
Gestionar correctamente el pago por honorarios requiere una visión clara, tanto en el plano administrativo como en el legal. Implementar las siguientes prácticas ayudará a mitigar riesgos significativos:
Aunque el pago por honorarios suele ser gestionado por las áreas administrativas o financieras, el departamento de Recursos Humanos cumple un rol fundamental para garantizar su uso adecuado.
Desde una perspectiva estratégica, esta área es responsable de evaluar la idoneidad de la modalidad para cada perfil, alinear las decisiones de contratación con la estrategia global de talento y, sobre todo, proteger a la organización frente a riesgos laborales o reputacionales. Promover estas buenas prácticas es el primer paso hacia una cultura de cumplimiento y transparencia.