Desempleo juvenil en Perú: ¿por qué cada vez es más difícil acceder al primer empleo?
La desocupación entre los jóvenes alcanzó en 2025 uno de sus niveles más altos de la última década. La falta de experiencia, la informalidad y la desconexión entre la formación y las necesidades del mercado profundizan el problema.
| 4 Minutos de lectura
| Publicación setiembre 24, 2026| Última actualización setiembre 24, 2026
El ingreso de los jóvenes al mercado laboral peruano enfrenta un escenario cada vez más complejo. Un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ubica al Perú entre los países donde el desempleo juvenil alcanzó su nivel más elevado en casi una década.
Según el informe Global Employment Trends for Youth, la tasa de desempleo juvenil en el país llegó a alrededor de 9% al cierre de 2025, el registro más alto desde 2016 si se excluyen los años afectados por la pandemia. En el caso de los jóvenes de entre 15 y 24 años, la desocupación pasó de 10.9% en 2024 a 11.8% en 2025, por encima del promedio latinoamericano.
La situación contrasta con la de los trabajadores de 25 a 54 años, cuya tasa de desempleo bordea el 4%, aproximadamente la mitad de la registrada entre los jóvenes.
El primer empleo sigue siendo una de las principales barreras
El problema no se limita a la cantidad de puestos disponibles. Para muchos jóvenes, conseguir su primera experiencia formal representa una dificultad adicional.
A esto se suma el costo que implica para las empresas contratar trabajadores que todavía no cuentan con experiencia. El impacto puede ser mayor en las micro y pequeñas empresas, que representan una parte importante del tejido empresarial peruano.
La consecuencia también se refleja en la informalidad. Según datos de Horizonte Laboral citados por Gestión, 73% de los jóvenes entre 18 y 29 años trabaja informalmente. Además, cerca de 70% de los contratos formales para este grupo son temporales, situación que puede reducir los incentivos para invertir en capacitación tanto desde las empresas como desde los propios trabajadores.
Menos oportunidades laborales también afectan la productividad
La dificultad para acceder a un primer empleo tiene una consecuencia que va más allá del trabajador: limita la posibilidad de desarrollar competencias y acumular experiencia.
Al 2025, la productividad por trabajador en Perú alcanzó aproximadamente US$30,212, menos de la mitad de los niveles registrados por Chile y Argentina. Además, ComexPerú advierte que la productividad total de los factores —que considera la eficiencia con la que se combinan trabajo y capital— ha mostrado una tendencia principalmente negativa desde 2011.
Actualmente, Perú ocupa el puesto 24 de 31 economías latinoamericanas evaluadas en materia de productividad.
El costo de contratar también juega un papel
La relación entre productividad y empleo genera otro desafío para las empresas. Cuando el valor generado por cada trabajador es bajo, existe un menor margen para asumir mayores costos laborales.
Esto puede terminar generando un círculo difícil de romper: los jóvenes suelen iniciar su trayectoria con menor experiencia y productividad, mientras que los costos asociados a su contratación no necesariamente son menores.
La brecha entre lo que se estudia y lo que pide el mercado
Otro factor que dificulta la inserción laboral juvenil es la falta de correspondencia entre la formación y las necesidades de las empresas.
Según Zacnich, siete de cada 10 jóvenes con estudios técnicos o universitarios trabajan en una actividad distinta de aquella para la que se formaron.
Para Cotrina, esta desconexión también repercute sobre la productividad. La especialista señala que el Marco Nacional de Cualificaciones no ha establecido directrices durante los últimos cinco o seis años, lo que dificulta una mayor articulación entre la oferta educativa y las necesidades del mercado laboral.
El desafío, por tanto, no pasa únicamente por generar más puestos de trabajo, sino también por conseguir que los jóvenes lleguen al mercado con competencias que respondan a las necesidades de las empresas.
¿Qué medidas podrían mejorar el empleo juvenil?
Una de las alternativas planteadas por Cotrina es impulsar un modelo de formación dual, que combine trabajo remunerado, aprendizaje práctico y certificación. El modelo toma como referencia experiencias como la desarrollada por Senati.
También propone ampliar a las empresas medianas algunos beneficios actualmente dirigidos a micro y pequeñas empresas, además de establecer exigencias administrativas que guarden relación con el tamaño de cada negocio.
En materia de productividad, otra medida sería facilitar que las empresas puedan deducir tributariamente sus gastos de capacitación, con el objetivo de generar mayores incentivos para invertir en el desarrollo de sus trabajadores.
El reto, finalmente, es romper el círculo que conecta falta de experiencia, informalidad, baja productividad y menores oportunidades de empleo formal. Para los jóvenes, acceder a su primer puesto puede ser el punto de partida para desarrollar las competencias que posteriormente les permitan mejorar su empleabilidad y productividad.
Datos clave
- 9%: tasa aproximada de desempleo juvenil en Perú al cierre de 2025.
- 11.8%: desempleo entre jóvenes de 15 a 24 años en 2025.
- 73%: jóvenes de 18 a 29 años en situación de informalidad, según Horizonte Laboral.
- 70%: contratos formales de jóvenes que serían temporales.
- US$30,212: productividad por trabajador en Perú durante 2025.
- 7 de cada 10: jóvenes con estudios técnicos o universitarios que trabajan en una actividad distinta a la que estudiaron.



¡Déjanos tu comentario!